Se interpuso demanda frente a Iberdrola reclamándole los daños ocasionados en la bomba sumergible colocada en pozo, daños que habían sido provocados por la alteración en la calidad del suministro eléctrico registrándose mediciones de la tensión por debajo de lo contratado, ante la reiteración de la baja tensión la bomba se quemó por sobreesfuerzo siendo precisa su reparación.
La sentencia condena a la compañía eléctrica por el incumplimiento contractual en el suministro eléctrico toda vez los sensores de las bombas detectaron los niveles de baja tensión y reconoció la obligación de la compañía eléctrica de suministrar la misma dentro de los niveles objeto del contrato.